En esta publicación encontrarás información acerca del cuidado y mantenimiento general de los productos de acero galvanizado en caliente.

Es recomendable evitar largos períodos de exposición de su producto de acero galvanizado a entornos donde el pH es inferior a 6 y superior a 12. Fuera del rango de pH 6-12, el recubrimiento galvanizado puede sufrir una corrosión mayor de lo normal.

También, se sugiere evitar el contacto directo de su producto de acero galvanizado con metales diferentes, como latón y cobre, particularmente en ambientes corrosivos. Cuando los metales diferentes se van a usar juntos, es importante asegurarse de que haya un aislante entre el metal diferente y el producto galvanizado.

Por otra parte, se sugiere no limpiar constantemente su producto galvanizado y, cuando sea posible, evitar por completo el lavado abrasivo del producto galvanizado. Una de las formas en que la galvanización protege el acero de la corrosión es mediante el desarrollo de una película delgada de barrera de productos de corrosión de zinc insoluble (conocida como pátina) en la superficie externa del acero galvanizado a través de la exposición a la atmósfera. 

La limpieza abrasiva eliminará esta pátina protectora y la pieza galvanizada tendrá que volver a construir esta barrera protectora, consumiendo más zinc. La limpieza abrasiva constante consumirá el zinc más rápidamente y, por lo tanto, puede reducir la vida útil de su producto de acero galvanizado.

La galvanización se puede limpiar usando un emulsionante a base de agua, limpiadores alcalinos con un pH de 12 o menos, o solventes orgánicos. Luego enjuague el área con agua fresca y simplemente limpie con un paño suave. Se recomienda consultar a su galvanizador si tiene alguna inquietud con respecto a la limpieza de su producto.

Para productos galvanizados situados en un entorno altamente corrosivo como zona costera, industria pesada entre otros, se recomienda enjuagar el producto con agua potable de manera regular, particularmente en condiciones de refugio (es decir, no expuesto a la lluvia y al sol).

Evite el almacenamiento a largo plazo de cualquier producto galvanizado en condiciones húmedas y mal ventiladas. Asegúrese de que el lugar de almacenamiento esté seco y que haya una ventilación efectiva.

Para conocer más sobre GVS y cómo podemos ser su aliado al momento de galvanizar contáctenos.

Categorías: Blog Post

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *