En el mundo de la construcción, en cuanto a materiales se refiere, el acero es uno de los más empleados por su versatilidad, adaptabilidad, precio accesible… entre otros beneficios que trae a esta área de trabajo. Al hablar del acero es importante recalcar que su durabilidad y funcionamiento va a la par los distintos procesos a los que es sometido para alargar considerablemente su vida.

Cuando el acero no ha sido sometido previamente a procesos para alargar su durabilidad y fortalecerlo, como por ejemplo el galvanizado, queda completamente expuesto a la corrosión. Dicho proceso es inevitable, llegando a producir pérdida monetaria. 

Por esto, en esta entrada conocerás sobre la Corrosión, su proceso, tipos y cómo llegar a evadirla de la mejor manera posible.

¿Qué es?

La corrosión es un proceso natural en la que los materiales sometidos se deterioran de forma gradual por la interacción que tienen con el ambiente que los rodea, ya sea por reacción química, electroquímica o de erosión. 

Se puede decir que la corrosión es el producto de las diferencias químicas entre los materiales implicados; recalcando que esto es un proceso químico, electroquímico o de erosión. Se crea un corriente de electrones cuando las propiedades de los materiales que interactúan no están balanceadas, produciendo una reacción química en la que se transfieren electrones de un material a otro, dándonos como resultado el desgaste progresivo de los metales. 

Tipos de corrosión 

A continuación encontrarás los tipos de corrosión más comunes:

General

Este tipo de corrosión se produce por el desgaste de la superficie del metal en contacto con el ambiente que lo rodea.

Atmosférica

Es una de las corrosiones más dañina en el material, es producida en los metales que están expuestos a diario con el medio ambiente, siendo perjudicial el oxígeno y el agua de lluvia.

Industriales

Los ambientes industriales contienen agentes ácidos, elementos químicos que promueven el aumento de la corrosión.

Galvánica

Este tipo de corrosión es uno de los más comunes, se produce de forma acelerada cuando materiales distintos tienen contacto físico o eléctrico, originando el desgaste mutuo.

Localizada 

Se produce en área determinadas del metal, al no ser de manera uniforme el daño se puede ubicar. 

¿Cómo se puede evitar la corrosión?

La corrosión puede ocasionar daños irreparables en las edificaciones, por lo tanto es importante implementar materiales que retrasen o radique este proceso. Uno de los procesos más implementados es el galvanizado.

Dicho proceso consiste en recubrir el metal con otro, en este caso el acero es recubierto por una capa de zinc, proporcionándoles a los materiales la alianza perfecta para la construcción que quieras realizar.

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