El galvanizado en caliente protege el acero de múltiples maneras y tiene considerables beneficios económicos y ambientales.

El galvanizado es la protección contra la corrosión más duradera del mercado y proporciona un rendimiento óptimo sin el gasto o la interrupción de los procedimientos de mantenimiento. Hay tres formas en que un recubrimiento galvanizado protegerá su acero.

#1 Una barrera física

Un recubrimiento galvanizado proporciona una barrera física que está unida metalurgicamente y evita que el acero subyacente quede expuesto a condiciones atmosféricas.

Este recubrimiento es altamente duradero y tiene una fuerza adhesiva de hasta siete veces la de los recubrimientos de pintura orgánica. Es una barrera física robusta que comprende una capa externa de zinc más suave que absorberá la carga de impacto inicial y las capas subyacentes de aleaciones fuertes unidas metalurgicamente.

Estas aleaciones son a menudo más duras que el acero original que protegen y ofrecen una excelente resistencia a la abrasión y al astillado. Como barrera protectora, un recubrimiento galvanizado se desgasta a una velocidad lenta y puede proporcionar fácilmente protección contra la corrosión durante más de 60 años, sin mantenimiento.

#2 Protección sacrificial

Un recubrimiento galvanizado se corroerá preferencial y lentamente. Los pequeños rasguños en una superficie galvanizada normalmente no requerirán ningún trabajo de reparación, y si pequeñas áreas se exponen a la humedad y otros elementos corrosivos, el recubrimiento galvanizado se corroerá preferentemente y a una velocidad menor que el acero subyacente.

Este tipo de protección se llama protección catódica y significa que el recubrimiento se sacrificará antes de permitir que el acero se vea comprometido. Es una función clave de la protección a largo plazo que ofrece el galvanizado en caliente.

#3 Prevención del desplazamiento lateral

En el caso inusual de que un recubrimiento galvanizado se vea comprometido localmente y el acero desnudo quede expuesto, el recubrimiento de zinc limitará el daño y evitará una forma de corrosión conocida como deformación lateral.

La deformación lateral puede socavar severamente los recubrimientos de pintura y se produce cuando los depósitos de óxido se acumulan en el acero desnudo y se extienden por debajo y a través de la película de pintura. Si no se trata, el deslizamiento lateral producirá descamación y la eventual descomposición del recubrimiento de pintura. El galvanizado en caliente evita este tipo de deterioro.

En GVS te asesoramos en todo el proceso de galvanizado, contáctanos y conoce cómo puedes obtener tu acero galvanizado en 24 horas.

Contáctanos

Categorías: Blog Post

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *