Actualmente, las grandes compañías actúan como gestoras, otorgando partes del proyecto a otras empresas menores que a su vez subcontratan con terceros para los distintos servicios. De esta manera, en el sector, conviven empresas de características muy dispares, tanto en su posición como en el tamaño e iniciativas estratégicas.

Tendencia actual 

La tendencia de las empresas constructoras es la especialización, con el fin de hacerse más productivas y competitivas. Si miramos hace 30 años, en el momento de presentarse a una licitación para la adjudicación de un proyecto importante, la competencia era bastante estrecha pues no existían muchas empresas constructoras con el respaldo económico y profesional que permitiese adjudicarse el proyecto, por lo que la competencia era mucho más “liviana”. 

Actualmente, hay cientos de empresas constructoras luchando mano a mano para adjudicarse un proyecto, donde la gran diferencia la hacen aquellas empresas que poseen profesionales especializados y expertos en el rubro en particular, lo que hace pensar que a corto plazo, las empresas deberán invertir fuertemente en formación y capacitación. Pero, a largo plazo, serán los mismos profesionales los que deberán costear mejores especializaciones, ya sea una maestría, un doctorado u otras, pues el mercado ya proveerá de profesionales previamente especializados y calificados.

Formación temprana

Ante esta situación, la tendencia de las empresas constructoras es contratar profesional jóvenes y preferentemente recién titulados, con el objetivo de formarlos bajo sus propios estándares y de esta forma evitar que provengan “teñidos o manchados” de experiencias anteriores, lo que muchas veces requiere invertir tiempo de más en cambiar la forma de hacer las cosas y adecuarlas a la realidad de la compañía. Desde esta perspectiva, hoy la formación depende mucho más de la empresa que de los mismos profesionales, y esto mismo es visto con el objetivo de formarlos desde el principio para que sean ellos los que en un futuro cercano estén liderando los proyectos de construcción de la compañía. 

Por otra parte, las empresas demandan profesionales proactivos, con excelentes habilidades comunicativas que les permitan dirigir y motivar equipos de trabajos en pro de alcanzar los resultados esperados con el menor costo asociado posible. Hoy en día se valora mucho más las habilidades blandas que los conocimientos y/o experiencia técnica que se pueda tener. 

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